Noche en Blanco o el insomnio por la cultura

por Luis Alberto Álvarez

Acercar la cultura contemporánea a los ciudadanos, que la gente disfrute de aquello de lo que habitualmente no puede: desde visitar el estadio Santiago Bernabeu a ver el códice original del Cantar del Mío Cid en la Biblioteca Nacional, o pasear por los salones de la Bolsa, el Palacio Real o el Congreso de los Diputados, una novedad este año.


Cibeles iluminada la pasada edición de la Noche en Blanco

    Se trata de la Noche en Blanco, que su segunda edición en Madrid se celebrará el próximo día 22 de septiembre entre las nueve de la noche y las siete de la mañana.

    Una de las obras que más entusiasma a Pablo Berástegui, director de la Noche en Blanco, es la “escultura lúmínica” que va a realizar el artista británico Ron Haselden para el edificio España, en la plaza del mismo nombre. La obra se titula Family Garden. Según Pablo Berástegui la obra es “un proyecto luminoso en el que niños de la ciudad de Madrid han dibujado lo que para ellos sería un jardín y estos dibujos se van a trasladar a imágenes, a píxeles de luz que serán las ventanas, cada una de las ventanas del edificio España. Detrás de cada una de estas ventanas habrá una persona que segurá un guión con una pauta marcada”. La fachada, que está ahora mismo en obras, se convertirá en un gran lienzo, en un gran tapiz de color en el que la ciudad podrá disfrutar de una idea de un artista. Berástegui, a su vez destaca, que esta obra “no se podría plasmar si no fuese por la participación de la ciudadanía”.

Eventos para todos los gustos

    El patio norte del Conde Duque acogerá la Plaza de las Noches Blancas, un espacio Chill Out diseñado con materiales como ropa usada o andamios. Artes visuales, poesía y fotografía tomarán las calles y edificios de Madrid como escenario. Habrá teatro durante toda la noche en las salas alternativas y música en directo.

    Pero lo que habrá sin duda serán miles de personas -en la edición anterior hubo un millón– que no les preocuparán esperar horas para ver algo que, curiosamente, pueden ver cualquier día sin esperar, algo que destaca el alcalde de la capital. Alberto Ruiz Gallardón se pregunta “¿por qué la gente hace colas de media hora o una hora para ir a ver unos cuadros que el día anterior o el día siguiente se podían ver haciendo cinco minutos de cola o, sencillamente, pasando por la puerta de entrada? ¿Por qué esa curiosidad para entrar en los teatros ese día y esa hora? ¿Qué magia ocurrió en Madrid hace un año y volverá a ocurrir el 22 de septiembre que nos convocó a todos los ciudadanos a hacer aquello, que es verdad, que una parte muy importante podíamos hacer el resto del año y que, sin embargo, nos reservamos para esa noche mágica? Pues probablemente la respuesta a eso esté en el público”.

Calle Alcalá la pasada Noche en Blanco 2006

Servicio de alquiler de bicicletas

    La ciudad se ha estructurado en dos grandes áreas: periferia y centro, el cual permanecerá cerrado en gran parte al tráfico. Sin embargo en el centro se reforzará el tráfico público con las líneas nocturnas, una línea circular y, como novedad este año, un servicio de alquiler de bicicletas que operará toda la noche.

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Su título proviene de

un célebre relato

del escritor ruso

Fíodor Dostoievski

    La Noche en Blanco fué creada en París en 2002, y se fue repitiendo en siguientes ediciones, en las que se han ido sumando otras capitales europeas e internacionales, tales como Bruselas, Riga, Roma, Madrid, Montreal, Toronto y Shangai. Su título proviene de un célebre relato del gran escritor ruso Fíodor Dostoievski, Noches Blancas.

    Esta nueva edición de la Noche en Blanco en Madrid cuenta con 173 eventos, la mayoría diseñadas únicamente para esta noche. Resulta previsible que el público se sumará de manera entusiasta y masiva en lo que muchos consideran una vuelta más de tuerca de la espectacularización de la cultura. Aquellos otros adictos a las rondas insomnes por calles desiertas de Madrid tendrán muchos más días para disfrutar de sus noches de cielo hondo y claro.

Madrid, Luis Alberto Álvarez (CC)