Francisco Frutos: “Los dirigentes políticos y sindicales han dejado de cumplir con su responsabilidad”

por Luis Alberto Álvarez

Es el día más importante de los trabajadores, sin embargo desde hace años -algunas malas lenguas lo identifican con la caída del muro de Berlín allá por 1989- no es más que una excusa para poner ‘pies en polvorosa’ hacia los paraísos virtuales de las costas alicatadas españolas. Así, en éste 2008, fiel al espíritu de contrarreforma triunfante en la sociedad española, la manifestación del Primero de Mayo en Madrid no pasó de ser un mero ejercicio nostálgico que reunió a cuatro gatos, entre los que se incluye el que suscribe esta crónica.

Momento de la manifestación de Juventudes Comunistas el Primero de Mayo de 2008 en Madrid

Hasta 25.000 manifestantes, según los cálculos más optimistas de los organizadores de la manifestación más ‘multitudinaria’ de la capital, la convocada por CC OO y UGT, y 9.000 según la policía. Lo cierto es que yo no tuve ningún problema de espacio en manifestarme junto a mi bicicleta, puesto que a nadie pareció molestarle, seguramente porque había espacio suficiente para todos. A pesar que el clima festivo acompañó a toda la comitiva que discurrió sin incidentes desde el paseo del Prado hasta la Puerta del Sol, el malestar y, en algunos casos, la resignación era palpable. Yo opté por seguir la comitiva hacia la mitad, la que estaba que estaba capitaneada por las Juventudes Comunistas que amenizaban el recorrido con jóvenes que vomitaban por el micrófono las consignas más ‘agitadas’ subidos a un pequeño camión. Entre las más coreadas estaba “CC OO, sindicato trabajador” o “¿Zapatero es socialista? Ja ja ja”.

A lo largo del recorrido Des·Orientaciones tuvo ocasión de cruzar varias palabras con el que a fecha de hoy es el secretario general del Partido Comunista de España, Francisco Frutos. Con un tono de voz vibrante y convencido de sus palabras Frutos no dejaba de mirar la cola y la cabeza de la marcha: “Tendría que haber mucha más gente, con la que está cayendo”, se lamentaba. Añadía, a su vez, que la “responsabilidad” de la desmovilización era “de los dirigentes tanto de los partidos de izquierda como de los sindicatos” que habían “dejado de cumplir con sus obligaciones”. Frutos, que ha declarado recientemente que no no se presentará de nuevo como secretario general, aseguró que se encontraba allí “defendiendo” con su presencia a los trabajadores, sobre todo unos salarios dignos “para que puedan llegar a fin de mes”. Respecto al futuro de Izquierda Unida de cara al próximo congreso, que se antoja como una refundación, Frutos apostó por que trabajen “para que sea un partido de izquierdas” y añadió en tono crítico que lo que deberían de hacer es atender “a los problemas reales y no a esoterismos”. El líder del PCE tambien mostró su malestar respecto a los recientes casos de Zaplana (PP) y Taguas (PSOE), que han renunciado a sus carreras política para ingresar ‘por la puerta grande’ en la empresas privadas.

La llegada a la Puerta del Sol se produjo en torno a las 14 horas, hora y media despues de que se iniciase la comitiva. En ese momento se encontraba Cándido Méndez, secretario general de UGT parlamentando en el estrado habilitado en la plaza. El grueso del grupo con el que había asistido intentaron boicotear la intervención de Méndez con gritos como “Cándido fuera” o “UGT, sindicato burgés”. Llegaron incluso a enfrentamientos verbales con algunos simpatizantes del sindicato histórico. La intervención de Fidalgo, de CC OO, aunque menos, no estuvo tampoco exenta de crítica por parte de las Juventudes Comunistas, con gritos en recuerdo a Marcelino Camacho y a favor de la dimisión del actual dirigente sindical. Tras las intervenciones que contemplaban las mejoras salariales de los trabajadores para enfrentarse a la crisis económica, se cantó ‘La Internacional’, poniendo fin a un Primero de Mayo soleado y festivo en el centro de Madrid.

Madrid, Luis Alberto Álvarez (CC)