DES·ORIENTACIONES

Revista cultural para combatir el tedio estival

Mes: junio, 2009

La muerte de Michael Jackson, twitteada

Son las ventajas de estar en una redacción. Los rumores se van acentuando hasta que se confirman por varias fuentes. Antes de que a los periódicos les diera tiempo a reaccionar, Twitter echaba humos. He aquí mi relato:

23:57 (@laalvarez) #michaeljackson MICHAEL JACKSON HA MUERTO, SEGÚN TMZ http://cort.as/_ha

23:58 (@laalvarez) #michaeljackson MICHAEL JACKSON IS DEAD, TMZ SAID http://cort.as/_ha
Comentarios:
00:00 (@patty) aun no se ha muerto…sigue hospitalizado
00:03 (@patty) segun lo que estoy viendo en live cnn
00:03 (@laalvarez) echa un vistazo al enlace. Estoy ahora mismo en la redacción y esto está que arde…
00:06 (@laalvarez) se están haciendo eco todas las agencias, AFP, Reuters…
00:09 (@patty) ya he visto, pero dicen que esa noticia esta unconfirmed
00:11 (@laalvarez) por eso hay que citar la fuente
00:26 (@patty) parece que ya si….vaya vaya

00:37 (@laalvarez) #michaeljackson Los Ángeles Times confirma la muerte de Michael Jackson http://cort.as/_ht

A partir de ese momento todas las ediciones online recogen la noticia. Twitter se perfila, de este modo, como fuente de primerísimo orden, antes incluso que las agencias. Todo depende del uso que se le dé. Los rumores también campan a sus anchas. Por ejemplo, está circulando en este momento la falsa muerte del actor Jeff Goldblum en Twitter.

De todos modos, vaya desde Des·Orientaciones un pequeño homenaje a un músico a todas luces irrepetible.

El etarra ‘hardcoreta’

Llego a la redacción y lo que me encuentro en la portada de los periódicos es la imagen de un tal Patxi Uranga, esposado y flanqueado por dos policías encapuchados. Él también lleva la capucha puesta. La de su canguro. El colega Patxi pertenece a un comando desarticulado de ETA.

abc.750

La prenda que luce me ha llamado la atención en tanto que es igual a una que yo tenía cuando era más joven. Pertenece al grupo Sick of it all, una de las bandas más punteras de hardcore de la costa este. La cosa quedaría en anécdota de no ser porque también lleva puesto unos ‘pantacas’ cortos de la marca Dickies clavados a otros que yo tengo.

El hecho de que el tipo lleve la misma indumentaria que yo cuando voy de calle -aunque jamás me dejaría ver con la mosca del mentón- genera en mí sentimientos encontrados. Por un lado, siento empatía por el individuo en cuestión. No me resulta difícil imaginármelo en un skatepark pasándome la maría de su cosecha o en un antro intercambiando patadas y puñetazos a modo de baile pogo con quien suscribe el post. Pero también proyecta en mi ánimo un rechazo punzante por haberse dejado arrastra por el lavado de cerebro de la organización terrorista. Me temo que en un momento dado no supo bajar un poquito la música para oir hablar al personal.

Conclusión: ¡Hardcoretas del mundo, pasad de la lucha armada!

Matisse o la placidez poscoital

No. El visitante no encontrará en la muestra que dedica estos días (hasta el 20 de septiembre) el Museo Thyssen a Henri Matisse (1869-1954) la vitalidad ‘fauve’ que le hizo saltar al olimpo de la modernidad en los albores del siglo XX. En su lugar, el público descubrirá su faceta más introvertida, ensimismada, íntima. La de los interiores de su etapa de Niza (1917-1941).

Odalisca con pandereta (1925-1926, MoMA)

Pintor melancólico, encontró en la luminosidad de la decoradas habitaciones de la Costa Azul el espacio donde construir microcosmos herméticos, plagados de una sensualidad que difícilmente se ha superado. Ni siquiera Picasso, su admirado rival, fue capaz de llegar a tanto. El propio artista explica su relación con la pintura: “Mi propósito es expresar mi emoción. Este estado de ánimo lo crean los objetos que me rodean y causan una reacción en mí […]. Expreso tan naturalmente el espacio y los objetos que están situados en él como si tuviera delante de mí sólo el mar y el cielo, es decir, lo más sencillo que existe en el mundo”. Va más allá.

Temas y variaciones (1941, Musée Fabre, Montpellier)

Discípulo -junto con Rouault, otro peso pesado de la pintura francesa de principios de siglo- de Gustave Moreau, heredó de éste el gusto por el detalle y, por qué no, por la simbología que radica en sus pinturas. Estoy de acuerdo con Bonet al apuntar que los paisajes interiores de su etapa de Niza son los más lujosos, en calma y voluptuosos (por usar el nombre de, quizá, su obra más celebrada) de toda su carrera.  “¿Se acuerda usted de la luz que había a través de las persianas? […] Todo era falso, absurdo, estupendo, delicioso”, rememora Matisse.

Naturaleza muerta con mujer dormida (1940, Nat. Gal. of Art, Washington)

Da la sensación como si los cuadros en los que aparecen las mujeres, sus odaliscas -que, por cierto, provienen de una tradición exclusivamente francesa que parte de Ingres-, flácidas, ausentes, fundidas con el entorno, no sean más que el despojo, la eyaculación de una orgía entre el autor, la paleta, el lienzo y, por supuesto, la modelo. Lujo, calma, voluptuosidad, sí. Placidez poscoital. Alegría de vivir, en cualquier caso.

Madrid, Luis Alberto Álvarez (CC)

Vuelvo a las andadas

Parece que este blog siempre se retoma en época de tedio estival. Bien, pues vuelvo a trastear con él y espero colgar un par de post a la semana. ¿Quién sabe si cuando esté más ocioso le dedico el tiempo que seguramente se merece? De momento voy a empezar a trabajar algo sobre la expo de Matisse y la oferta cultural de Los Veranos de la Villa. matisse